Hay personas que menstrúan

Hay personas que menstrúan y no se identifican como mujeres. Tal afirmación, es la realidad.

Sin embargo, a pesar de la realidad supra expresada, un grupo de personas asimila el lenguaje inclusivo como un ataque a las mujeres, mientras otro grupo se refugia en defender las reglas de un órgano colonial (a este me referiré en otro momento).

El uso de este lenguaje no es una estrategia en detrimento de las mujeres, es un esfuerzo de inclusión de otras personas que están luchando la misma batalla, nos mueve a concentrar fortalezas y enfrentar el enemigo común, el cual no duda en cerrar filas para atacar.

Cuando se traza como linea para definir lo que es ser y no ser mujer a partir de la capacidad de menstruar y procrear, si estamos apelando a la biología y con ello borramos la existencia de las personas trans, género queer y no binarias.

La menstruación es un asunto de salud, no solo para las mujeres sino también para hombres trans, personas género queer y no binarias. El estigma y discriminación presente en servicios de salud cisnormativos, aleja a las personas trans de una atención preventiva, exponiendo su salud a mayores riesgos.

Si, el lenguaje importa, el lenguaje nos permite visibilizarnos y reconocer a las demás personas. El lenguaje es poder, es capaz de excluir y de incluir. Hagamos uso del de maneras contrahegemonicas, es apenas un pequeño paso hacia prácticas que nos permitan hacer de esta vida una más feliz para todes.

Hay personas que menstrúan y no se identifican como mujeres.

Imagen: Campaña Our People Have Periods de la empresa @myluteal

Por: Cristhian Manuel Jiménez

(Visited 42 times, 1 visits today)